sábado, 21 de agosto de 2010

Que particulares son esos días en los que pensás que todo te sale mal y te angustiás por cualquier tontería hasta que de un momento a otro una felicidad absurda te toma de la cintura y, sin saber por que [o tal vez si]  te vas a la cama con una sonrisa en tu rostro. [despertar al otro día con mocos es la única contra que pueden llegar a tener esos particulares días.]

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