Las cosas ahí andan, me estoy convirtiendo poco a poco en el capitán del titanic y hago malabares para que mi vida no se hunda en todo sentido. Hará cosa de un mes muchas cosas cambiaron, sin querer (no estoy embarazada, locos de mierda (? ) Y un ámbito en mi vida cambió, eso influyó a que se modifique otro, y ese otro y así toda mi vida está hecha un caos y yo en el medio con sonrisitas nerviosas que no puedo controlar.Ultimamente estoy bajon, me da la sensación de que nada hago bien, de que la gente se aprovecha de mi, de que no le importan mis sentimientos, de que hacen lo que quieren conmigo, total al fin y al cabo termino perdonando.
La cuestión es que acá estoy, intentando salir a flote y queriendo cambiar mi vida y mi forma de ver las cosas. Porque es así, por más que lo piense y lo re-piense las cosas no son como yo quiero, son como tienen que ser.
Quiero empezar a hacer las cosas bien y si algo me hace mal quiero tener el valor y el poder de decir "a otra cosa, mariposa" como esas 6 horas que paso todos los días en el microcentro que, por más que le busco, no le encuentro una razón coherente para seguir ahí y seguir comendome puteadas y nervios al pedo. Y si alguien me hace mal no quiero llorar y rogarle que me quiera, no quiero más sentir que soy un estorbo en la vida de la gente, porque me parece que en algún momento yo misma voy a ser mi propio estorbo y ahí se va a complicar la cosa.
Quiero vivir en armonía conmigo misma, quiero redescubrirme, disfrutar las cosas que me hacen bien y desterrar las cosas que me hacen mal. Quiero ser más segura de mi misma, quiero volver a ser la chica que fui en ese momento. Esa chica que era fuerte como un junco, que no le importaba lo que piensen los demás, que amaba sin miedo y que era ella sin más ni más.
Creo que siempre fuí esa chica, sigo siéndolo pero hace un mes se escondió y no quizo salir por miedo. Y ahora estoy yo, que todo el tiempo digo cosas como "no te enojes" o "mejor no te digo nada" o que repite sentimientos sin cesar. Se me fue la confianza, saben? Eso fue lo que me pasó, de un día para el otro desapareció. Un día me di cuenta que podía perder todo con un abrir y cerrar de ojos y yo no me había dado cuenta. La vida me tenía que enseñar que lo que uno tiene en verdad no siempre lo tiene.
Y si tengo que luchar, lucharé, pero hay batallas que en realidad nunca tuvieron que empezar y no se si soy una buen solado para esta clase de momentos. Te quiero y punto, nada de comas ni de peros.
Buenas noches.
No hay comentarios:
Publicar un comentario