La semana pasada mientras volvíamos de teatro con Mr. Increíble, me pidió por 1567 vez que pida turno con el doctor. Yo lo miré con mala cara. No quería ir al médico. Hacía un par de meses me había echo un análisis que para mi estaba todo mal; tan mal creía que había salido que me asustó mucho y decidí no ir a que me los vea el médico. Tenía algo, lo sabía, y el médico iba a tener que pedirme una resonancia magnética y no quería. Por lo que decidí practicar el método "si no lo conozco, no existe" hacía la enfermedad que aseguraba que tenía pero no conocía y empezaba a dar resultado hasta que mi malvado y preocupado novio decidió que ese plan no estaba bien para los dos y me cambió todo. "Y si por culpa de eso pasa algo que ninguno de los 2 queremos? Shi, si tenés algo es mejor que te lo encuentren ahora, quizás si te lo descubren en un tiempo ya sea tarde. Yo te acompaño, vos no te asustes, vas a ver que todo va a estar bien" Me pareció muy extremista su comentario pero me hizo clic y me dí cuenta que tenía que ir, aunque me dieran la peor de las noticias.
Asique al día siguiente de esa charla llamé para pedir turno (mientras para mis adentros planeaba alguna forma de vengarme de Mr. Increíble pero no, no se me ocurrió nada. Lamentablemente él solo quería el bien y yo no podía hacer el mal.) y me dieron fecha para el Martes 12/10 (hoy) Esa tarde le informé a Mr Increíble y me dijo que me acompañaba.
Para todo esto Mr. Increíble tuvo un fin de semana muy ocupado y por distintas cosas que no vienen al caso (seguramente en alguna entrada futura lo cuente) ayer llegó a su casa a muy altas horas de la madrugada. Horas antes yo ya estaba practicamente segura que tendría que ir sola al médico (el "tendría que ir sola" quiere decir "tendría que buscar una excusa boluda para explicar porque no pude ir al médico porque es fija que sola no iba ni ahí") ya que con Mr. Increíble no habíamos arreglado donde ni a que hora nos veíamos y justamente era en un horario medio complicado donde los 2 teníamos que fingir que estábamos en otros lugares ya que este tema del médico nadie lo sabe (Nadie menos ustedes y mis mas allegadas amigas).
Por lo que anoche cuando ya me había recostado en mi cama intentando conciliar el sueño, Mr. Increíble me manda un sms diciendo que ya había llegado a su casa y que como quería que hagamos para ir mañana al médico. (fucking novio que se preocupa, chau querido plan) Le respondo y aunque estaba con toda la bronca porque no podía no ir al médico también estaba un poco mas relajada al saber que me iba a acompañar.
Esta mañana cuando me desperté fue raro, estaba muy tranquila. Me cambié y seguía tranquila; todo iba bien hasta que pisé la calle. No se que pasó pero la tranquilidad me quedó muy grande y se me fue. Caminé por todo mi barrio buscando un lugar donde pueda recuperar la tranquilidad que había perdido y la encontré en un bar cerca de la casa de Mr. Increíble. Me pedí un café con leche con 3 medialunas y saqué mi ejemplar de rayuela y mi resaltador rosa. No se bien en que momento pero la tranquilidad volvió a tomar control de mi cuerpo. Gracias droga Cortaziana (?
A la hora pactada me encontré con Mr. Increíble y fuimos al consultorio. Estaba tranquila, molestaba a mi malhumorado y sexy novio de las mañanas y hablábamos tranquilamente. Cuando estábamos a unos pocos metros del consultorio adivinen que pasó? Volvieron los nervios, pero podrá ser que no me dejan en paz ni un momento? Entré al consultorio sola. No quería llorar enfrente de él con la noticia que me diera la doctora, no me gusta llorar enfrente de él. Asique le dije que me esperara afuera.
Me senté en una de esas sillas raras que tiene para los pacientes y le di los estudios aclarándole que "me salieron muy mal" La angustia empezaba a apoderarse de mi hasta que la doctora me dijo "por que creés que están mal? es normal que tengas estas irregularidades si estas en tus condiciones, no te preocupes, esta todo bien. Te voy a recetar bla bla bla..." No escuche más. Estaba bien, no tenía nada. Por la única razón por la que podía llegar a llorar era de alegría. La doctora se dio cuenta que estaba tan preocupada porque me dijo "la próxima vez no veas vos sola los análisis, así no te llevas disgustos que no existen".
Salí del consultorio con una gran cara de feliz cumpleaños. Le dí un beso a Mr. Increíble y me miró "Vamos, no tengo nada"
Que bien que se siente respirar otra vez!
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