Llegaste y no te hiciste desear. Apenas te llame me gritaste un "yo me voy 15 dias y cuando llego vos no estas aca, venite ya!" Y como hija obediente que soy me quedé a terminar lo que estaba haciendo y ahí con todo mi pesar partí a mi hogar con el rabo entre las patas esperando el reto de mi vida. Pero no me retaste. Te abrazé, me abrazaste y estuvimos a punto de las lágrimas pero las 2 nos contuvimos (lo de llorona lo saqué de vos, eh?) Te extrañaba. Extrañaba tus chistes, tus retos y tu picardía. Pero ya estas acá. Te amo mamucha.
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